¿Por qué se mueve un diente?
Conoce las causas de la movilidad dental en adultos, cuándo es normal y cuáles son los tratamientos disponibles para conservar tus dientes.
En los niños, que un diente de leche se mueva es parte natural del recambio. Pero en un adulto, un diente definitivo que se mueve es una señal de alerta que conviene evaluar pronto.
Causas más frecuentes
- Enfermedad periodontal (periodontitis): la inflamación crónica de las encías destruye poco a poco el hueso que sostiene al diente. Es la causa más común.
- Traumatismos: un golpe puede dañar los ligamentos que fijan el diente al hueso.
- Bruxismo: apretar o rechinar los dientes genera fuerzas excesivas y sostenidas.
- Infecciones en la raíz o lesiones en el hueso.
- Ortodoncia en curso: durante el tratamiento es normal una movilidad leve, porque los dientes se están desplazando de forma controlada.
¿Cómo se diagnostica?
El dentista evalúa el grado de movilidad, el estado de las encías y la profundidad de las bolsas periodontales, y generalmente solicita una radiografía para ver el nivel del hueso.
Tratamientos posibles
Según la causa, las alternativas incluyen:
- Tratamiento periodontal (limpieza profunda de las raíces) para detener la pérdida de hueso.
- Férulas para estabilizar dientes o proteger en caso de bruxismo.
- Endodoncia si hay una infección de la pulpa.
- Ortodoncia para redistribuir las fuerzas de la mordida.
- Implantes dentales cuando el diente no puede conservarse.
Mientras antes consultes, más posibilidades hay de conservar tu diente natural.
Este contenido es informativo y no reemplaza una evaluación profesional. Si tienes síntomas, consulta con tu dentista.
